
El Ritual de la Hospitalidad
A diferencia de una comida rápida, una copa de vino o un cóctel invita a la pausa. El ritmo lento que exige una buena bebida fomenta una comunicación más profunda.
Apertura emocional: El ambiente se relaja, lo que permite que las conversaciones pasen de lo superficial a lo significativo.
Escucha activa: El ritual de servir y degustar crea espacios naturales de silencio y atención al otro.
